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Cuánto cuesta hacer informes de devolución para participantes

Qué factores mueven el precio, qué rangos son realistas en 2026 y cuánto cuesta de verdad hacerlo con recursos propios. Con cifras concretas, no rangos vagos.

Por Ángel Zamora Martínez, doctor en Psicología

Si estás presupuestando la devolución de resultados de un estudio, te habrás encontrado con que casi nadie publica precios. Este artículo los pone.

Si todavía estás decidiendo qué devolver y en qué formato, empieza por la guía sobre cómo devolver los resultados de un estudio: el alcance es lo que determina el precio, no al revés.

Una advertencia útil antes de las cifras: el rango es amplio y no por capricho. Devolver resultados a 80 participantes de un cuestionario con una sola oleada y devolverlos a 2.000 personas en tres idiomas y cuatro perfiles de lector no se parecen en nada. Lo que sigue explica qué es lo que mueve la aguja, para que puedas situar tu caso antes de pedir presupuesto.

Los cinco factores que mueven el precio

En orden de impacto real sobre el coste, de mayor a menor.

1. Cuántos perfiles de lector distintos hay

Este es el factor dominante y casi nadie lo tiene en cuenta al presupuestar. No es lo mismo el número de participantes que el número de plantillas.

Un estudio con 2.000 participantes y un solo tipo de lector necesita una plantilla. Un estudio con 300 participantes que devuelve a familias, a tutores y a dirección necesita tres, cada una con su lenguaje, su nivel de detalle y sus reglas sobre qué puede mostrar. El segundo cuesta más que el primero, aunque tenga siete veces menos gente.

2. Si hay que redactar contenido clínico o solo presentar datos

Mostrar la puntuación de una escala de satisfacción es una tarea de diseño. Comunicar el resultado de un cribado de ansiedad exige decidir qué se dice, qué no, con qué palabras, y qué recursos de apoyo acompañan a cada rango. Eso es criterio clínico y es la parte que más tiempo consume.

3. El estado de los datos

Un conjunto limpio, con codebook y las escalas ya puntuadas es una cosa. Un Excel con columnas sin documentar, ítems inversos sin invertir y tres formatos de fecha distintos es otra. La limpieza y verificación pueden ser un tercio del proyecto.

4. El número de oleadas

Una devolución de una sola oleada es un trabajo cerrado. Un estudio longitudinal implica plantillas que aguanten el paso del tiempo, coherencia entre entregas y decisiones sobre qué se muestra en cada momento.

5. El volumen de participantes

Va el último a propósito. Con un sistema de generación por lote, pasar de 100 a 500 informes es una diferencia de minutos de cómputo, no de semanas de trabajo. Si un presupuesto crece de forma proporcional al número de participantes, es señal de que los informes se están haciendo a mano.

Rangos realistas en 2026

Estos son los rangos que manejo, en euros y sin IVA. Otros proveedores pueden situarse en otro sitio, pero el orden de magnitud es representativo del mercado europeo.

Tipo de proyecto Rango
Prueba de concepto: un informe de muestra con datos reales 300 – 500 €
Estudio de una oleada, un perfil de lector, hasta 150 participantes 1.200 – 2.000 €
Estudio con informe individual y agregado, hasta 500 participantes 3.200 – 5.000 €
Programa multi-oleada o multi-perfil, con plantillas reutilizables desde 7.500 €
Resumen en lenguaje claro conforme al Anexo V (Reglamento 536/2014) 1.800 – 4.000 €

Puedes ver el desglose de lo que incluye cada paquete si quieres el detalle de alcance.

Dos avisos sobre estos números. El primero: un precio muy por debajo del rango bajo suele significar plantilla genérica sin adaptación clínica, y eso en un cribado es un riesgo, no un ahorro. El segundo: un precio muy por encima sin más participantes ni más perfiles suele significar que alguien está facturando horas de maquetación manual.

¿Y si lo hacemos internamente?

Es una opción legítima y a veces la correcta. Pero conviene contarla entera.

Una devolución individual hecha en casa por primera vez suele repartirse así:

  • Análisis y preparación de datos: 8 – 15 horas.
  • Decidir qué se devuelve, con qué criterio y qué se calla: 5 – 10 horas, y requiere a alguien con criterio clínico si hay instrumentos de salud mental de por medio.
  • Redacción de todos los textos, incluidos los rangos y los casos límite: 10 – 20 horas.
  • Diseño y maquetación: 10 – 25 horas si se hace bien; menos si el resultado es un Word.
  • Montar la generación automática: 10 – 30 horas la primera vez, entre plantillas parametrizadas y control de calidad.
  • Revisión y corrección de errores en el lote: 5 – 10 horas.

Son entre 48 y 110 horas la primera vez. A coste de un técnico de investigación con cargas sociales, eso ya se sitúa en el rango medio de la tabla anterior — y el resultado de un primer intento rara vez es el de alguien que lo ha hecho veinte veces.

La diferencia importante está en la segunda vez. Si vas a hacer devoluciones de forma recurrente durante años, montar la capacidad internamente tiene sentido: la inversión se amortiza. Si es un estudio puntual o uno cada dos años, externalizar sale más barato y además libera a tu equipo en el momento más saturado del proyecto, que es el cierre.

Cómo presupuestarlo en una convocatoria

Tres cosas que ayudan cuando estás escribiendo la memoria económica:

Ponlo en la partida correcta. Encaja en difusión y transferencia, o en servicios externos según la convocatoria. En muchas ayudas es un gasto elegible sin discusión, porque responde a las exigencias de ciencia abierta e implicación ciudadana del propio programa.

Presupuéstalo desde el principio, no al final. La devolución dejada para el cierre se convierte en trabajo no pagado que alguien hace fuera de horario, y por eso tantas veces no ocurre. El plan de devolución para el comité de ética incluye un apartado de recursos asignados justamente para forzar esa decisión al principio.

Justifícalo con lo que ya te piden. El Reglamento (UE) 536/2014 obliga a los ensayos clínicos a publicar resultados en lenguaje comprensible, y financiadores como el NIH avanzan en la misma dirección. No estás pidiendo dinero para un extra: lo estás pidiendo para cumplir.

Qué preguntar antes de contratar a alguien

Cinco preguntas que separan a un proveedor solvente de uno que va a improvisar:

  1. ¿Quién decide qué resultados se devuelven y cuáles no? Si la respuesta no incluye a alguien con formación clínica y hay instrumentos de salud en juego, es un problema.
  2. ¿Qué pasa si aparece una puntuación de riesgo? Debe haber un procedimiento escrito antes de empezar, no una improvisación con el caso delante.
  3. ¿Bajo qué figura jurídica trata mis datos? La respuesta correcta es encargado del tratamiento, con contrato del artículo 28 firmado antes de recibir nada. Aquí está el detalle de cómo debería funcionar ese circuito.
  4. ¿El precio escala con el número de participantes? Si sí, están maquetando a mano.
  5. ¿Puedo ver un informe completo antes de decidir? Un ejemplo de verdad, de principio a fin, no una captura de pantalla. Aquí tienes tres.

Lo más barato es empezar por uno

La forma con menos riesgo de averiguar cuánto te va a costar es no presupuestar el proyecto entero de entrada. Encarga un solo informe con tus datos reales, mira el resultado y decide después.

Eso es exactamente lo que hace el Prototipo: 350 €, una semana, y se descuenta íntegro si sigues adelante. Si no te convence, te quedas el informe y ahí acaba.

¿Y cómo se vería con tus datos?

El Prototipo responde exactamente eso: un informe real, con tu estudio y tu marca, en una semana.